Compraste un gran café de especialidad: ahora no lo arruines guardándolo mal. El café tiene cuatro enemigos —oxígeno, luz, calor y humedad— y defenderlo de ellos es sencillo si sigues unas cuantas reglas.
Las reglas de oro
Guarda el café en un recipiente hermético y opaco, en un lugar fresco y seco (nunca junto a la estufa o la ventana). Mantenlo en su empaque original con válvula si es bueno, o pásalo a un bote hermético. Compra cantidades que consumas en 3-4 semanas.
¿Refrigerador o congelador?
El refrigerador no: el café absorbe olores y la condensación lo daña. El congelador solo si guardas café sin abrir por más de un mes, en empaque hermético y sin sacarlo y meterlo repetidamente. Para el consumo diario, la alacena fresca es su lugar.
Señales de que tu café ya pasó
Aroma apagado al abrir la bolsa, sabor plano o cartón en la taza, y ausencia de la floración (bloom) al verter agua en métodos de filtrado. Si tu Ximeno ya no huele a chocolate y caramelo al abrirlo, es hora de renovar la bolsa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el café después de tostado?
Su mejor momento es entre el día 4 y la semana 6 después del tueste. Después sigue siendo bebible, pero pierde aromas gradualmente.
¿Puedo guardar el café en el refrigerador?
No se recomienda: absorbe olores y la humedad de la condensación acelera su deterioro.
¿La bolsa con válvula sirve para guardarlo?
Sí: las bolsas con válvula unidireccional y cierre hermético, como las de Ximeno, están diseñadas para conservar el café fresco.
Prueba el café del que hablamos
Ximeno Café: Veracruz, +1,300 msnm, proceso lavado, 82 puntos SCA. En grano o molido americano, con envío a todo México.


