La historia del café en México empieza en Veracruz. A finales del siglo XVIII llegaron las primeras plantas desde el Caribe, y desde entonces el café tejió una historia de fincas, migración, comunidades y tazas que hoy culmina en la era del café de especialidad.
La llegada por Veracruz
El café entró a México por el puerto de Veracruz alrededor de 1790, y las montañas de Córdoba, Orizaba y Coatepec resultaron perfectas para él. Durante el siglo XIX, las fincas cafetaleras transformaron la economía y el paisaje de la región, sentando una tradición que sigue viva.
El siglo XX: cooperativas y café de altura
El siglo XX trajo la expansión a Chiapas, Oaxaca y Puebla, y la organización de pequeños productores en cooperativas que defendieron precios justos y cultivo orgánico. México se convirtió en referente mundial de café de altura y de comercio justo.
La era de la especialidad
Hoy, la tercera ola pone al café mexicano en el lugar que merece: trazabilidad, catación profesional y consumo interno de calidad. Ximeno Café es heredero de esta historia: café veracruzano de la tierra donde todo empezó, ahora con 82 puntos SCA que lo certifican como especialidad.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo llegó el café a México?
A finales del siglo XVIII, alrededor de 1790, entrando por el puerto de Veracruz desde el Caribe.
¿Por qué Veracruz fue la cuna del café mexicano?
Por su puerto de entrada y sus montañas con altitud, humedad y clima ideales, que hicieron prosperar las primeras fincas cafetaleras del país.
¿Qué lugar ocupa México en el café mundial?
Es top 10 mundial en producción, líder en café orgánico certificado y cuna de algunas de las cooperativas de comercio justo más importantes del mundo.
Prueba el café del que hablamos
Ximeno Café: Veracruz, +1,300 msnm, proceso lavado, 82 puntos SCA. En grano o molido americano, con envío a todo México.



